5 experimentos hechos a niños que la iglesia aprobó y que los traumó de por vida


Los niños son de los seres más inocentes y puros que pueden existir en el planeta, su abuso constante es algo que desgraciadamente se ha transformado en una práctica común en el pasado. La mente de un niño es como una esponja y absorbe conocimiento sin medir las consecuencias, por lo que gente enferma ha aprovechado esto para realizar experimentos crueles e imperdonables sobre niños, con el fin de conocer más su naturaleza inocente.


A continuación te presentamos 5 de los experimentos más horribles que han sido utilizados en los niños y que fueron aprobados por la iglesia.

5.- Muñeco bobo

Un experimento realizado por el doctor Albert Bandura en 1963. El objetivo de esta prueba, era el de estudiar el comportamiento de niños después de ver gente adulta con conductas agresivas hacia un muñeco llamado bobo. Primero se dividieron en dos grupos, un grupo expuesto a la violencia y otro no. 

Después se grabó un video de una persona adulta golpeando al muñeco y fue mostrado a los del primer grupo. Uno por uno fueron entrando a un cuarto con el muñeco, todos los niños que estuvieron expuestos al video, repitieron exactamente lo mismo que hacía el adulto en el video, insultando y golpeando al muñeco sin parar.



4.- El juguete roto

Este experimento se llevó a cabo por psicólogos de la Universidad de Iowa, el principal propósito era el de comprender como los niños de preescolar experimentan la culpa. Durante el experimento, un adulto le daba un juguete a niños y les explicaba que era algo que tenía un valor sentimental para él porque su madre se lo había regalado cuando era un niño. 

Lo que los niños no sabían, era que el juguete estaba preparado para romperse en cuanto lo tocaran. Cuando el minuto se rompía, el adulto solo exclamaba “¡Dios mío!” y se quedaba parado viendo la reacción de los niños por un minuto completo. La reacción del niño era de retorcerse, evitar la mirada del adulto y tratar de esconderse mientras lloraban. El objetivo de este experimento, era el de enseñar a los niños lo lento que pasaba el tiempo cuando sentían culpa.



3.- David Reimer

En el año de 1965 nacieron dos hermanos gemelos, David y Brian Reimer, ambos eran completamente sanos. Pero cuando David tenía 8 meses de nacido, perdió su miembro mientras de realizaban la circuncisión. Angustiados los padres fueron a ver a un psicólogo reconocido llamado Dr. John Money, este señor les recomendó hacer una operación de cambio de género para que Brian creciera con una hermanita en lugar de un hermanito. 

Lo que no sabía la familia, era que el psicólogo tenía planeado un experimento que comprobaba que la elección del género no era algo innato, si no algo que se elegía dependiendo del lugar donde el individuo crece. David fue rebautizado como Brenda y le dieron suplementos hormonales para que creciera así. Cuando finalmente se dio cuenta de la verdad, David volvió a ser hombre y vivió frustrado durante toda su vida hasta que a los 38 años se suicidó.


2.- Estudio del monstruo

En la Universidad de Iowa, el psicólogo Wendel Johnson lideró este experimento en 1939. En aquella época se pensaba que la tartamudez era por causa genética, pero el Dr. Johnson quería probar que no era así, el experimento consistía en inducir este padecimiento en niños que no lo tenían. Se realizó entre 22 niños de edades entre 8 y 15 años, a la mitad se les alababa por su manera de hablar y la otra mitad era atacada verbalmente por cómo hablaban. El experimento en lugar de funcionar, produjo trastornos psicológicos serios e irreversibles en todos esos niños.

1.- Willowbrook

En los años 70 la escuela Willowbrook fue acondicionada en la ciudad de Nueva York, para ayudar a niños con retraso mental. Pero no todo salió como había sido planeado, la escuela se hizo célebre por motivos mórbidos en dos ocasiones. En ambos casos los maestros de la escuela fueron acusados de abuso de niños, este consistía en infectarlos deliberadamente del virus de la hepatitis. Esto era con el fin de hacer pruebas de una medicina nueva para combatir la enfermedad. Cuando se corrió la voz en la ciudad, una manifestación masiva forzó el cese y clausura de este estudio.

Luego de ver estos horribles actos en contra de los niños, podemos concluir que el ser humano es capaz de cosas horribles y sin perdón que deben ser castigadas con el más duro de los castigos. Los niños son el futuro del mundo y se les debe cuidar siempre, de ellos depende que este planeta no caiga en un hoyo negro sin retorno. 




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