Hija se acostó con su padre por dinero. Lo más sorprendente del año


Día con día somos testigos de eventos trágicos y situaciones verdaderamente locas, sin embargo, siguen existiendo cosas que realmente escapan a nuestra imaginación y que incluso, una vez que nos enteramos, siguen pareciéndonos difíciles de creer, tal y como la historia que te contaremos a continuación…


Se trata de Tania, una hermosa y rebelde chica de 16 años, quien por sus exquisitos gustos, ahora vive una de las experiencias más traumatizantes por las que un humano puede atravesar.  

Acostumbrada a una vida llena de lujos, Tania vio su vida destruida luego de que su padre (Armando) perdiera su empleo como gerente en una importante tienda de autoservicios, misma en la que había trabajado prácticamente desde que ella tenía uso de razón. Tras su despido y gracias a la ayuda de su compadre, Armando comenzó a trabajar en una tienda como asistente administrativo y aunque el trabajo no le desagradaba, aquel hombre no podía evitar sentir frustación debido al puesto y salario que ahora percibia, por lo que su mal humor aunado a las “carencias” que ahora tenía que sufrir, lo llevaron  a tener serios problemas con su esposa.


Por otra parte, ante la desesperación que la joven sentía por no poder visitar los mismos sitios que antes y por las restricciones en las compras que sus padres le habían impuesto, Tania comenzó a buscar nuevas opciones, decidiéndose finalmente por la más fácil. 

Con la ayuda de una de sus amigas, Tania contacto a una casa de citas, en donde gracias a su apariencia de niña ingresó practicamente de forma inmediata. Ocultándose bajo diversas excusas (todas alrededor de lo mal que se sentía por la crisis que atravesaban) Tania comenzó aparentemente a quedarse a dormir en casa de sus amigas, algo que los padres aceptaron con tal de no ver triste a su pequeña hija, sin imaginarse lo que en realidad estaba pasando.

Un mal día, Tania salió como de costumbre de su casa y se dirigió al trabajo, pero lo que ella no sabía era la visita que estaba a punto de recibir… Harto de los problemas con su esposa e inconforme con su mal salario y nuevo puesto, Armando decidió salir a distraerse un poco, por lo que llegó a aquella casa de citas en busca de un poco de “amor”. Al ingresar a aquel lugar, Armando observo detenidamente a todas las mujeres y justo cuando estaba a punto de decidirse por una, el encargado del lugar al observar lo distinguido y caro de su atuendo,  se acercó para ofrecerle la “mercancía” más selecta de la noche, una bella joven de 16 años, algo a lo que Armando no se pudo resitir. 

Luego de 10 minutos de espera, la habitación estaba lista y la hermosa joven yacia acostada y en silencio en la cama de aquellas cuatro paredes. Armando quien parecía ya no aguantar las ganas, entró rápidamente y sin nisiquiera encender la luz se avalanzó directamente sobre la bella doncella, quien lejos de mostrar repudio por la brusquedad, parecía disfrutar aquel acto. Ninguno de los dos pronunció ni una sola palabra, lo único que se escuchaba en aquel cuarto era la respiración agitada de ambas personas que se dejaban guiar al compas de sus cuerpos. Luego de casi dos meses en aquel lugar, Tania parecía abordar aquellos encuentros como algo natural; como la fuente que le permitía conserver todos los lujos a los que estaba acostumbrada y de los cuales se sentía merecedora.

Armando parecía no caber de la felicidad, sus manos recorrían una piel suave y aquel olor a piel fresca eran suficientes para no saber más, sin embargo, luego de media hora de caricias, Armando se levantó y encendió la luz del baño para sacar dinero de su cartera, pero grande fue su sorpresa al observar a través del espejo el rostro de su hija, quien esperaba  impaciente su pago, sentada en la orilla de la cama.

Padre e hija quedaron paralizados, ninguno podía dar crédito a lo que acababa de pasar. Miles de preguntas acudían a la mente de Armando ¿Qué hacía su hija ahí?, ¿Por qué no encendió la luz al inicio? ¿Qué habían hecho?, ¿Cómo podría verla de nuevo a los ojos? Estas eran tan solo una de las preguntas de aquel hombre, quien sin pronunciar palabra  espero a que su hija (quien no paraba de llorar) se vistiera y la tomó de la mano para salir para siempre de aquel lugar. 

Como era de esperarse, luego de tal hecho, Armando y su esposa se separaron tras 17 años de matrimonio, sin embargo lamentablemente tres semanas después Armando se suicido. Por su parte, Tania comenzó a recibir terapia psicologíca para superar aquel trauma que estamos seguros, la acompañará de por vida. 

Una mala decisión, puede destrozarte la vida; antes de actuar piensa, no vayas a cometer el más grande error. Actua responsablemente. 



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