16 animales que son Zombies. El #16 se mete a tu cerebro y te controla


Hollywood nos ha mostrado infinidad de series y películas que tratan sobre el apocalipsis zombie, en donde enfermedades mortales y guerras nucleares, desatan la ira de Dios sobre toda la humanidad, llevándola a su extinción total y propiciando en aquellos sobrevivientes un ambiente peor que estar en el mismo infierno, en donde a más de un televidente o espectador, nos deja pensando el cómo sería vivir esa pesadilla en carne propia. Y no es por que estemos perturbados de ver tantas películas de terror y ciencia ficción, si no que realmente es una idea que probablemente algún día pasará o puede ser que ya esté pasando en alguna parte de nuestro mundo y los medios lo estén ocultando. 

Como por ejemplo, resulta que existen unas especies  de criaturas que pueden revivir de entre los muertos o igual otras especies que se comen las entrañas de otros animales mientras estos siguen vivos ¿Puedes creerlo? Si esto pasa en el mundo animal, ¿Qué nos espera como humanidad? A continuación te invitamos a conocer las 15 pruebas de que realmente el apocalipsis zombie ya está entre nosotros, desafortunadamente estos animales son sus primeras víctimas y ¿Adivina qué? Seguimos nosotros.
1.- El pez lengua de zombie es un parásito que se aferra a la lengua de su presa y la reemplaza, gracias a este procedimiento obtiene nutrientes de la sangre de su presa y comida gratis.



2.- El mata mariquitas deposita sus huevos en el estómago de su presa y sus larvas se alimentan de las entrañas de su presa.



3.- Esta araña deposita sus huevos sobre sus presas como perfecto hogar para sus crías, el resto tú ya lo sabes.



4.- El toxoplasma es un parásito que ataca el cerebro de los seres vivos, provocando agresividad y locura, mientras este se encarga de comer todo lo jugoso de la corteza cerebral.



5.- Este hongo llamado “Ophiocordyceps” infecta el cerebro de sus presas y hace un festín con él. El cuerpo de su presa queda totalmente seco, sin ninguna gota de sangre



6.- Existe un gusano que afecta a los camarones, alterando la química de su cerebro, ocasionando el control total de movimientos de este animal. ¡Vaya manera para controlar a su presa!



7.- Hay una avispa que ataca directamente a las cucarachas, colocando sus larvas en su corteza cerebral como refugio o incubadora. Cuando nacen estas, rompen su cabeza y se la comen por completo.



8.- Existe una especie llamada “Borealis Apocephalus” y está utiliza el abdomen de las abejas para guardar sus crías. Al nacer estas, se inflan tanto que la explotan para después ser devorada.



9.- Un parásito se aísla dentro del grillo, toma control de este a través de su cerebro y al final hace que este salte al agua, donde este se reproduce más fácilmente.



10.- Hablamos de otro parásito que vive en el torrente sanguíneo de los cangrejos, llega al cerebro y se lo come. El cangrejo muere, el parásito crece y se queda con el cuerpo.



11.- Estos caracoles son poseídos a través de sus tentáculos por una larva llamada “Paradoxum Leucochloridium”, donde éste utiliza al caracol como carnada exponiéndolo a aves de paso, una vez cumpliendo su objetivo, estos llegan al cerebro del pájaro y se dan un tremendo festín.



12.- El animal que contrae el “baculovirus”, se convierte en una peligrosa fuente del virus conocido como herpes, cualquier contacto con la piel asegura un contagio prácticamente inmediato.



13.- Al pájaro “carbonero” le gustan los cerebros, este ataca a otras aves para saciar su hambre.



14.- El “Netamorfo” es capaz de hacer colapsar a los saltamontes, donde crece en ellos y los mantiene con vida hasta que este crece y posee el control del cuerpo. Una vez que está cansado del mismo cuerpo, provoca que su presa se ahogue y espera a que llegue otra para cambiar de hogar.



15.- El tardígrados es la única especie con vida que puede sobrevivir al vacío del espacio, en agua o el mismo aire. Puede pasar siglos invernando hasta que llegue el prototipo perfecto y contamine con su toxicidad a su presa.



16.- Estas pequeños criaturas larvales se reproducen en condiciones de mucha humedad, ingresan al cuerpo humano a través de los ojos y se alojan directamente en el cerebro, donde poco a poco van creciendo, su crecimiento es tan grande que comienzan a controlar nuestros procesos endocrinos (glándulas), nuestro cerebro comienza a manifestar constante ira y enojo, ya que este intruso se alimenta principalmente de los restos de la bilis alojados en nuestra sangre.



Y tú ¿Crees que ya estemos viviendo el mismo infierno? Compártenos tus comentarios.

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