Mujer adoptó un gatito moribundo, pero nunca imaginó en la “bestia” que se transformaría


Las calles son el hogar de cientos de perros y gatos que han sido abandonados por dueños irresponsables; personas que se negaron a darles un hogar y las atenciones necesarias. 



Esos animales son víctimas de malos tratos, rechazo por parte de las personas que caminan en las avenidas, o que por mera crueldad buscan hacerles daño. Otros tantos, terminan en refugios de animales, donde después de un par de días, son sacrificados. Son pocos los que tienen la oportunidad de sobrevivir. 




Justina era consciente de que los animales en los refugios necesitaban todo el apoyo posible, así que convenció a su mamá de adoptar un gatito del refugio. La señora no se mostró muy feliz en un incio, pero la perseverancia de su hija rindió frutos. Cuando finalmente le dio el sí, la chica compró todo para traer a casa a su nueva mascota. 

Al llegar al refugio vio cientos de jaulas con pequeños animales. Perros y gatos por todos lados. Algunos con terribles señales de maltrato, pero entre todos los animalitos necesitados de afecto, Justina se interesó en un gatito pequeño y peludo. De inmediato sintió una conexión. 

Ya pasó mucho tiempo aquí y nadie lo ha querido. Creo que tendremos que sacrificarlo. Pobre, pero de todas maneras no va a sobrevivir más de una semana” Le dijo a Justina el guardia del refugio. Esas palabras fueron la señal que ella esperaba, así que decidió llevarse al pequeño, a quien llamó cariñosamente Brownie. 


Su madre se molestó al ver al pequeño gato “Seguro adoptaste al animal más feo de todo el lugar” El pobre tenía un ojo muy mal, no veía muy bien y apenas podía levantarse. También le faltaban dos dedos en la patita derecha y cuando lo acariciaban, podían sentir sus huesos. Pero Justina no se rindió, y a pesar de las críticas y los malos pronósticos, logró sacar adelante al pequeño Brownie. 


Le puso sus vacunas y limpiaba su ojo todos los días. Le daba de comer poco a poco y aunque al principio fue duro, el pequeño gato fue ganando fuerza. El amor y los cuidados de Justina comenzaban a notarse, y la supuesta semana que le quedaba de vida pasó rápidamente. 

Al cabo de un par de meses, Brownie estaba más despierto, y su ojo estaba completamente saludable ¡Ya podía jugar con su amada dueña! Se convirtió en una mascota muy cariñosa y todo el tiempo quería estar con Justina. 


La chica estaba orgullosa de como se había recuperado Brownie, y al cabo de unos meses, comenzó a crecer y a crecer, hasta convertirse en una majestuosa bola de pelos. ¡Así de adorable y hermoso luce ahora!


No cabe duda que los cuidados y el cariño pueden lograr maravillas. Sólo basta con un alma noble y bondadosa para cambiar la vida de un ser vivo. 


Nunca pensé que Brownie se convertiría en el hermoso gato que es ahora, la verdad me ha sorprendido, pero sé que todo es gracias al amor y cuidados que le dio mi hija” -menciona la madre de Justina.


Es muy tranquilo, a veces hace una que otra travesura, pero aún así lo amo mucho. Nunca olvidaré el momento en que llegó a casa. Desde entonces nos hemos vuelto inseparables” -dijo la jovencita. 


Hoy, Justina invita a todas las personas adoptar mascotas, porque no se vale ponerle precio a la vida de un ser vivo, habiendo tantos otros luchando por sobrevivir un día más en las calles. Con temor, frío y hambre, siendo maltratados o esperando ser sacrificados en jaulas sucias y pequeñas. 

¡No compres! ADOPTA. Dale a un animalito la oportunidad de vivir en un hogar lleno de amor.
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