El increíble caso de la pareja más pequeña del mundo. No creerás a qué se dedican


El amor llega sin conocer edad ni posición social, sin importar el dinero y sin fijarse en cosas como el físico. ¿Y la estatura? Esto tampoco representó problema para esta pareja de enamorados. 

Su historia ha cautivado a muchos internautas, ya que se conocieron entre el mar de gente que abunda en las redes sociales. Él se llama Paulo Gabriel da Silva y ella es Katyucia Hoshino. En distintas ocasiones han sido objeto de burla por su peculiar tamaño. 


Paulo mide 88 centímetros de altura, es originario de Brasil, y pese a su baja estatura no se siente intimidado por otros hombres. Su vida es muy productiva, trabaja como secretario en un despacho jurídico. Le iba bastante bien pero estaba muy enfocado en el trabajo, pensaba que el amor no estaba hecho para él. 



Katyucia, en cambio, es una mujer muy ocupada; es dueña de su propio negocio, una exitosa estética donde se dan tratamientos de belleza. Mide 89 centímetros, y a pesar de su estatura es una chica imponente, segura de sí misma y dispuesta a luchar por lo que quiere. 


La historia entre Katyucia y Paulo comenzó de manera extraña. Se conocieron a través de Facebook, intercambiaron mensajes a través de messenger durante un par de meses, pero algo no agradó a la joven, pues aseguraba que Paulo intentaba usar frases baratas para conquistarla, lo cual le pareció de muy mal gusto. 

Después de varios intentos fallidos por conquistarla, Katyucia bloqueó a su pretendiente de Facebook, pues lo notaba sumamente inmaduro. Pero como todo buen soldado enamorado, Paulo nunca se rindió. A pesar de que ella continuó su vida sin hablarle, él jamás la olvidó; no podía sacarse de la cabeza la imagen de esa chica sofisticada e interesante. Algo le decía que estaban destinados a estar juntos. 


El tiempo pasó y, como dicen por ahí, la vida da mil vueltas. Un día la joven comenzó a recordar a aquel ingenuo hombre que trató de conquistarla con palabras cursis y actitudes de adolescente. Ahora que lo pensaba, sonaba un poco gracioso y era un tanto halagador, quizá sólo era un poco torpe para el amor.

Después de meditarlo, lo desbloqueó y se llevó gran sorpresa al recibir un saludo amable de Paulo. No lo esperaba. Las pláticas se volvieron cada vez más frecuentes e íntimas. Katyucia quedó muy sorprendida del gran cambio que había tenido su pretendiente; parecía más centrado y mucho más respetuoso. 


El amor fue surgiendo poco a poco, y finalmente Paulo dio el primer paso: no podía esperar para conocer a la hermosa chica. Viajó casi 300 kilómetros para reunirse con su amada, y cuando la vio quedó sorprendido. El flechazo llegó, y al saludarla supo que quería estar con ella toda la vida. El sentimiento fue mutuo pues ella -aunque dijo que no le agradó para nada su atuendo- no pudo ignorar el hecho de que se portara como todo un caballero. 


Comenzaron a salir y cada día se sentían más unidos. “Era como si estuvieran hechos el uno para el otro, y no por el tamaño de sus cuerpos, sino por el de sus corazones”, mencionan amigos de la pareja.

“Tienen una relación envidiable. Se respetan mucho, siempre se ven felices y tienen un nivel de compromiso enorme”


Después de cuatro años de relación están en la mejor etapa de sus vidas; se tienen el uno al otro y tuvieron una espectacular boda, la cual celebraron por todo lo alto. Obtuvieron el récord Guinness a la pareja más pequeña del mundo, y el día que recibieron el preciado reconocimiento celebraron una bella ceremonia frente al hospital Saint Thomas. 

Actualmente Paulo sigue escalando posiciones en el despacho jurídico en el que trabaja y Katyucia sigue administrando su negocio a la distancia, lo que nos demuestra que una discapacidad no es suficiente razón para no llevar una vida normal y plena. Esta pareja de enamorados son un verdadero ejemplo, pues han sabido salir adelante a pesar de todas las adversidades. 


“Esperamos que nuestro récord ayude al mundo a mirar más allá de las diferencias físicas de los otros, y comprender que todas las personas deben ser tratadas con respeto”, dijeron.


Definitivamente esta pareja ha llegado para quedarse y demostrar que no importa la apariencia, siempre y cuando haya muchísimo amor de por medio. Sin duda es un ejemplo que todo el mundo debería seguir. 


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