Durmió en piso de concreto por 8 años, mira lo que hace hoy cada vez que ve una cama


Cuando se asume el compromiso de tener una mascota, como un perro, muchos olvidan que es una tarea que durará cerca de 15 años. No es suficiente poner comida y agua junto al animal, también necesita juegos y mucho cariño. ‘‘Lola’’ es una perrita que pasó ocho años sufriendo.

La familia que la tenía la compró para que cuidara la cochera, pero desde que llegó al lugar la encadenaron. Al principio intentaba zafarse; estaba junto a una pared de ladrillos y sobre el piso de cemento, con polvo y aceite de autos. Después de un tiempo se acostumbró a ese destino miserable. Jamás la llevaron al veterinario ni supo lo que era correr tras una pelota; pasaba día y noche aprisionada en ese rincón. 





A post shared by Lola (@lolathepitbullnyc) on


Una niña de 6 años que acababa de llegar al vecindario observó a ‘‘Lola’’ cuando sus dueños sacaban un auto de la cochera. La vio atada y se acercó para saludarla. La perrita reaccionó con alegría y no dejaba de mover la cola. Eso se repitió en varias ocasiones, hasta que la pequeñita preguntó a su mamá si podían llevársela, pues quería jugar con ella en el jardín. La señora se preocupó un poco porque la perrita era de raza pitbull, además de que dudaba que los dueños quisieran regalarla. Su mal presentimiento aumentó cuando vio que ‘‘Lola’’ tenía tumores en el abdomen y en las patas traseras.

Los padres de la niña no estaban en condiciones de tenerla y de costear el tratamiento médico, pero sí podían hacer algo al respecto, y lo hicieron. Llamaron a un grupo de rescate animal, el cual consiguió una orden para que los dueños cedieran a la inocente perrita. 



Cuando los rescatadores llegaron por ella, estaba feliz y movía su colita sin parar de un lado a otro. Rápidamente la liberaron de la cadena que fue su fría y cruel compañera por 8 años, y saltaba llena de alegría. 

El veterinario tuvo que practicarle un par de cirugías para quitarle los tumores, la vacunó y la desparasitó. Lo que seguía, después de la recuperación, era buscarle un buen hogar. Muchos pensaban que por haber pasado tanto tiempo encadenada ‘‘Lola’’ sería agresiva, pero ocurrió todo lo contrario. Era muy amorosa y juguetona, fue sólo cuestión de días para que alguien la llevara a casa.

A post shared by Lola (@lolathepitbullnyc) on


A post shared by Lola (@lolathepitbullnyc) on


Ese ángel fue Charlene Von Saher, una mujer que vive en el corazón de Manhattan, Nueva York. Llevan 8 semanas juntas y la vida no podría ser mejor. Hoy ‘‘Lola’’ tiene todas las camas que quiera, se ha adueñado de las de los otros perros de Charlene e incluso de una almohada de su ama. 

A post shared by Lola (@lolathepitbullnyc) on


Es tan feliz que ilumina la casa con su presencia y su dueña le creó su propia cuenta de Instagram, donde podemos ver cómo disfruta la vida que quizás siempre soñó. 
A post shared by Lola (@lolathepitbullnyc) on


Recuerda que tú también puedes ser la diferencia en la vida de un animal sin hogar; puedes apoyar campañas de rescate, hacer donaciones a esas instituciones o -¿por qué no?- integrar a tu familia a un amigo de cuatro patas.
Recomendados
Recomendados