Mira por qué NUNCA debes ir a un Motel. Tus papás te verán en internet


Encontrar un lugar apropiado puede convertirse en un verdadero reto, cuando una parejita comienza a explorar la vida en el ámbito del amor. Obviamente no puedes usar tu recámara para desatar pasión, porque tus padres escucharían todo el espectáculo. 



Una opción que es muy popular para algunos de esos chicos es recurrir a los viejos y ‘‘confiables’’ moteles u hoteles de paso. ¿Pero sabes realmente qué tan seguros son? Te sorprendería saber la cantidad de cosas que te pueden ocurrir en esos lugares. 




¿Crees que ir a un motel es muy seguro? Piénsalo dos veces… Aquí te daremos algunas razones para que evites a toda costa caer en ellos… 

1. Infecciones


Este es uno de los problemas más graves que puedes tener visitando moteles. No sabes quién estuvo antes que tú, no sabes si tenía alguna enfermedad. De lo que sí estás seguro es que no se puso a limpiar todo lo que tocó, o sudó, o a lo que le tiró lo suyo… Tener contacto con esas cosas te puede causar infecciones muy serias. Lo mejor es no correr riesgos. 

2. Cámaras escondidas


Todos sabemos que en algunos hoteles de paso tienen la práctica horrible de poner cámaras ocultas en espejos, techos, e incluso en el baño. Pero lo peor de todo es que serás una estrella famosa en internet… y de un contenido muy poco apropiado para menores. 

Quizá hasta tus amigos y familiares adictos a XVIDEOS puedan verte en acción por culpa de estas grabaciones. 

3. El precio


Meterte a un motel una o dos veces por semana representa un costo muy alto. Si haces cuentas, con lo que gastas por mes ahí fácilmente puedes rentar un departamento pequeño para que sea tu nidito de amor. Así evitas los riesgos.

4. Siempre están llenos


¡Sobre todo el fin de semana! En lo que esperas a que se desocupe una habitación tu chica ya se quedó dormida, o se han aburrido tanto que el encuentro se arruina por completo. ¡Qué desperdicio!

5. Sorpresas asquerosas


Sabemos que las mucamas, o las personas que hacen la limpieza, sólo lo hacen por encima, para que se vea “medio limpio”; así que no dudes que en algún momento puedas encontrarte un preservativo usado, pastillas, juguetes de plástico y muchos “tesoros olvidados”. ¡Ni se te ocurra agarrarlos! Lo mejor es salir corriendo de ahí. 

6. Sólo tienes dos horas


Dos horas… ¡Ni para el arranque! Pero es muy común que los fines de semana renten la habitación menos tiempo de lo normal, pues hay tantos tórtolos con las hormonas alborotadas que no pueden darse el lujo de mantenerlas ocupadas más tiempo. Así que, la verdad, no vale mucho la pena. 

7. La regadera es lo más asqueroso


Si realmente crees que esos 10 minutos que debes esperar para que limpien la habitación, son suficientes para desinfectar la regadera, estás soñando amigo. Te aseguro que los cristales de la regadera estarán empañados de pasión de la pareja anterior y de algo más… 

8. El jacuzzi es lo más sucio del mundo


¡Oye!, no sabes quién se bañó ahí antes que tú ahí, ¿o sí? Además, el personal de limpieza no desinfecta ni con cloro ni con nada. Así que si la pareja anterior que se metió a bañar tenía hongos en los pies, o cualquier otra enfermedad asquerosa, vas a salir de ahí con una horrible sorpresa.

9. Las cobijas


Cobijas, cobertores y sábanas los cambian como hasta la tercera o cuarta usada, dependiendo de las políticas del lugar. ¿Qué pensabas de un motel que cobra 150 la hora? Pues no debes esperar ni la mínima higiene…  Así que te vas a acostar donde alguien más ya dejó toda su pasión, además de uno que otro recuerdito viscoso y nada agradable. ¡UGH!

10. Los piojos


Obviamente los inodoros no están en las mejores condiciones de limpieza, y si te atreves a posar el trasero en uno de ellos podrías convertirte en víctima de los piojos púbicos. Terrible ardor y picazón. La verdad, no te lo recomiendo. 

11. Gente conocida


¿Te has topado a tu ex en el que solía ser su motel favorito como pareja? Pues en fechas especiales, como el 14 de febrero o alguna celebración romántica de este tipo, seguro verás caras conocidas. Sí, así de incómodo como suena… ¿Quieres correr el riesgo? Lo dudo mucho. 

12. “Vecinos ruidosos”


Si creías que te habías librado por fin del escándalo de la ciudad al llegar a la habitación del motel, ¡lo siento!, porque también oirás vecinos ruidosos, que lejos de comportarse como una pareja apasionada parece que están luchando o cometiendo un asesinato. No es nada sexy y, créeme, te matará las ganas en segundos. 

Bueno, chicos, si no les queda de otra, les recomiendo al menos pagar un poquito más, por bien de la salud, higiene y placer suyo y de su pareja, en todos los sentidos.
Recomendados
Recomendados