La escalofriante historia real del payaso ESO



Si le temes a los payasos seguramente tú también eres víctima del pánico sembrado por Eso, un payaso con poderes sobrenaturales que difundía el horror en el poblado de Derry, asesinando a sus habitantes, sin importar si eran jóvenes o niños.



La historia original de “Eso”, fue creada por el novelista estadounidense Stephen King, quien en 1986 comenzó su reinado de horror, dándole vida a esta criatura capaz de tomar la forma de los peores miedos de sus víctimas, aunque la más horrible de todas, es sin lugar a duda, el diabólico payaso Pennywise. 




Pero la inspiración del novelista para crear un personaje tan siniestro no fue tan horrible como el payaso real, si escuchaste bien este payaso asesino sí existió y vivía en Estados Unidos haciéndose llamar “Pogo el payaso”.


Su verdadero nombre era John Wayne Gacy, y ha sido uno de los asesinos seriales más crueles y siniestros de la historia. Aparentemente Gacy era el vecino perfecto; simpático, amable con los más chicos, buen esposo y un maravilloso padre de dos hijos, quien detrás de todo ese encanto, escondía un oscuro pasado. Cuando era pequeño John sufrió de constantes abusos físicos y psicológicos por parte de su violento padre, quien no solo marco su vida, sino que la transformó hasta convertir a este hombre en uno de los asesinos más violento de todos los tiempos. 


Su primer víctima, fue un chico de 15  años llamado Timothy McCoy, a quien, de acuerdo  con el  testimonio del asesino “mató por accidente”, sin embargo, eso jamás lo detuvo, ya que entre 1972 y 1978 Gacy violó, torturó y estranguló a 33 jóvenes, escondiendo los cadáveres en el sótano de su casa. 


Cabe destacar que durante su juicio, Gacy confesó que cada vez que  clavaba un cuchillo en el cuerpo de un hombre joven, sentía un placer inexplicable y el ver brotar la sangre le provocaba tal excitación que comenzó a buscar cada vez más víctimas. Debido a sus innumerables crímenes, este horrible payaso fue ejecutado por inyección letal el 10 de mayo de 1994, sin embargo, cabe destacar que jamás se arrepintió de sus crímenes e incluso sus últimas palabras fueron “Matarme no hará regresar a ninguna de las víctimas”




Recomendados
Recomendados